Fashionistas

Ya hace tiempo que sabemos que YouTube.com ha sufrido un cambio exponencial desde que en 2006 la empresa fue adquirida por Google. Desde entonces conocemos la tremenda penetración social y el soporte publicitario que supone dicho portal en internet, todo ello bien abonado con un atractivo mensaje tipo ‘Estamos repartiendo una parte sugerente del pastel, cédenos tu contenido, únete a la fiesta y gana dinero con nosotros’.

Con esta premisa nacio el videoblog, un diario personal relatado ante una cámara de video. Millones de videos subidos cada día, temáticas variopintas y ediciones de video de dudosa calidad artística que rezan al unísono ‘Regálame un LIKE y comparte este video. Suscríbete y no te pierdas mis videos!‘ Obviamente el atractivo para quien genera contenido en YouTube es beneficiarse de una parte de los ingresos por publicidad, subscripciones y visualizaciones cuando se monetizan los videos.

Personalmente soy muy aleatoria a la hora de buscar en YouTube, sigo a muy pocos ‘youtubers’ y no me acuerdo nunca de darle al [like]. Otra cosa es que soy muy sensible a aquellos que vociferan en sus videos, a los que no vocalizan nada, a los que contienen demasiados chascarrillos forzosos o tics faciales voluntarios. Entiendo que no todo el mundo es tan carismático como para captar la atención de principio a fin, es obvio que todos buscan su trozo del pastel y lo hacen desplegando su mejor faceta. Al ser mujer me decanto más por las bloggueras de moda y cosmética, cuyo atractivo añadido (para ella) reside en recibir esponsorización en forma de productos gratuitos con la finalidad de hablar de ellos en los videos.

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Hay una temática que me sobrecoje bastante, suelen llamarla ‘productos terminados’. Un sinfín de envases vacíos de lo que debió ser un consumo desmedido de champús, geles, desmaquillantes, cremas hidratantes, rehidratantes y vuelta a empezar. Las ventajas siempre son fantásticas, los precios…bueno, de todo hay. Reconozco que muchas veces me he dejado llevar por la ilusión de probar y verme tan esplendida como rezan en el vlog, y alguna que otra vez me he sentido decepcionada por poner tantas expectativas en ello. No voy a citar casos, las perdono a todas ellas.

Mi chico vió un día mi caja de esmaltes de uñas y me dijo ‘uff, demasiados colores ¿no consideras más coherente empezar uno y terminarlo antes de comprar más?’  Y si, cada día que abro la caja mi indecisión es mayor por no saber que color elegir ni como vestirme para ir conjuntada, pero pienso que podría ser peor, sufrir la ansiedad de esperar a terminar un producto antes de comprar otro. Suerte que tenemos a las fashionistas aconsejando y opinando a través de YouTube..y yo que me alegro!