Preliminares pervertidos

” Quítate de la cabeza que los preliminares en el sexo deben ser salvajes, deprisa y corriendo y con mucha intensidad!”  (Cosmopolitan) Una vez más me encuentro con un artículo de Cosmopolitan, sentenciando sobre tópicos. Preliminar significa “antes del umbral”. El uso lleva implícito, en sí mismo, que la acción importante va a ser la “entrada” determinada a alcanzar lo que realmente tiene un significado: la cópula. Algo que para muchos tiene gran importancia, por aquello de seguir unos pasos y hacer TODO LO CORRECTO con el fin de lograr culminar el coito. Luego, por querer pasar de puntillitas, vienen las frustraciones ..”gatillazo”..”no llego al orgasmo”…”algo ha fallado”…” lo tengo todo irritado” Y es que muchas veces, los preliminares no alcanzan el rango de práctica, porque lo que importa es la cópula, la finalidad. Cuando la actividad se recrea y obtiene placer de los preliminares, despreciando la cópula, se clasifica como parafília o perversión sexual. Y digo yo, vaya obsesión que tienen algunos en poner nombres a todas y cada unas de las parafilias existentes, como si se tratase de una “lista de adicciones” que no debemos ni mirar de reojo.  Creo que los preliminares, establecidos como pasos obligados, carecen de emoción y te pueden llevar al más absoluto sopor. Por contra, desear la recreación de una perversión puede activar algo creativo, único y particular…ese placer que creías ajeno a ti pero que estaba ahí, esperando florecer. No hay nada más emocionante que el descubrimiento fortuito de una perversión a la que se está destinado.