Polvo de una noche de verano

¿Recuerdas el juego de los ojos tapados y las comidas de “9 semanas y media”?. Busca un lugar original dentro de tu casa, como el baño y haz el amor en el suelo

[20minutos.es – Jugando a ciegas con un nabo]


Si, la escena tenía su punto: la excitación de no ver, ese tenerlo todo preparadísimo, ese final sexual no explícito…pero cuando tienes una cita (con un desconocido) no puedes esperar que las cosas fluyan como la fantasía. Internet ha alimentado muchas “fantasías”, ha generado muchas expectativas, y ha convertido la “cita a ciegas” en el pan nuestro de cada día.

Decía Zahkul: “La desilusión es la distancia entre la expectativa y la realidad.” Así, tras un encuentro internero, la cruda realidad se hizo palpable. Yo había visto un buen “nabo”, mi sexo palpitaba…y allá que me presenté. La noche: calurosa del mes de agosto. El pisito: de dificil acceso, extraña distribución, y sin aire acondicionado. ¿La cama? ¿el baño?..el suelo preferí no mirarlo en exceso.

No estábamos interesados en jueguecitos. Nuestro objetivo era claro, íbamos a fornicar. Así que quedaba el sofá-cama con colchón de espuma de hace tres décadas. Hice el esfuerzo de no prestar demasiada atención a los detalles porque, realmente, el calor era infernal. Si la cerveza no estaba tan fría daba igual, debiamos hidratarnos..las humedades iban a estar presentes a fuerza de sudar la gota gorda. Me concentré en ese “rabo”, tremendo manjar que sentí en toda su dimensión. Sexo salvaje con un desconocido, como el que insinuaba Paz Vega en “Lucia y el sexo”. Afortunadamente no me defraudó. Estamos en verano ¿no? pues mejor aprovechar el tiempo que perderlo en jueguecitos Made in Cosmopolitan