Miércoles..¿follamos?

Alegoria en San Fermín

Muchos saben de mi asiduidad a un local de ambiente liberal. Pocos saben que los miercoles tenemos la oportunidad de encontrarnos: mujeres  y hombres, damas y caballeros…dejando de lado la cotidianeidad, el sitio se llama AMANECER. La experiencia, como afirma Gabriela Wiener, puede ser tan decepcionante y discriminadora como tan placentera y secreta.

Hay quien nos denomina “profesionales de la libertad y el exceso”, y sin embargo, en muchas ocasiones no encontramos comodidad para gozar del sexo libre. El debate está entre desnudar el cuerpo o desnudar el alma, en dar rienda suelta a la líbido o en “conocernos antes de..” Yo siempre he pensado que practicando el sexo es como se conocen dos personas, y así he conocido a unos cuantos partenaires.

Un buen lugar para experimentar es el cuarto oscuro, dónde privados del sentido de la vista se agudizan otros: el tacto gana protagonismo. Allí fue cuando siento su boca, y todavía no le he visto la cara. Besos ensalivados que me excitan más todavía. Yo acaricio y lamo su sexo con veneración, deseando sentirlo dentro de mí. Baja su boca a mi clítoris y queda con la cara contra mi vulva húmeda. Mi cuerpo se contonea buscando más acercamiento, y después de lamerme me voltea a cuatro para rozarme con su glande. La penetración no se hace esperar…

Otras veces sucede en el jacuzzi, del roce surge la premura de unir nuestros sexos, así hasta el éxtasis. Breve pero intenso, tan potente como anónimo…Tal vez sea irrepetible, pero si es miércoles ¿por qué no aprovecharlo?