En ocasiones veo..sangre

Inflamación…picores…irritabilidad…infección…síntomas que revelan el resultado de mi última analítica. Yo, de un tiempo a esta parte, no me noto alterada fisicamente…anímicamente ya es otro cantar. Tal vez el frío o la escasa luz natural obligan a estar más gris que de costumbre.


Para los interesados en el estado de mi corazón, procuro gastarlo a su ritmo y en su grado justo, para que no se ensucie en exceso. Luego habrá cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es invevitable. Y también cosas del futuro, como es normal, que se acabarán gastando de tanto lavarlas.

Me direis que no cuesta nada recibir un abrazo, ese gesto sencillo de alquien que abre los brazos de par en par y te envuelve de carne y huesos. Y qué. El pavo relleno hace lo mismo y conozco poca gente ansiosa por meterse dentro. En esencia vendría a significar “no estás sólo”, aunque sea un momento frugal. Eso sí… consumado a tiempo, antes de que caduque. El afecto, como la sangre para el vampiro, que sea fresco y del día. Que esté lleno de vidilla, sonrisas, chispa y ternura….regado de buen vino y acompañado de miel.

Me llaman, me escriben, me dicen lo mucho que se acuerdan de mí, y yo voy y me lo creo. Todo ello con el único interés de tenerme agregada al msn-windows-facebook…entre peticiones de amistad y muestrario genital, entre la irreverencia y la adulación. A mi me parece un desgaste vital, en fin, contra el vicio de pedir está la virtud de no dar-dicen.

Mi médico me ha dicho que debo repetir la prueba. Una extración de sangre más. A ver si en lugar de dar, algún día me toca recibir…