Te cuento un secreto

-¿Qué te pasó a ti el viernes?..anda que..
-Varias cosas: mezcla de miedo e inseguridad
-Te estuve esperando, con lo que me pediste
– no se…es algo complejo….siempre deseas tener una relacion y cuando parece que encuentras a alguien, te empeñas en buscarle defectos…y aún así no se los encuentras, entonces te entra el miedo
-conflicto racional-emocional ¿no?
-miedo a que sea demasiado perfecto….miedo a que te guste tanto….que acabes dependiendo, algo que no quieres que pase….en el fondo sólo es miedo a haber encontrado la horma de tu zapato
-Vaya, la historia se repite
-Tengo ganas de verte…pero me da miedo seguir hasta llegar a un punto en que una ruptura supusiera dolor, entonces estoy ante la disyuntiva de decir…déjate llevar y que pase lo que tenga que pasar… y la de cortar esto por lo sano y así no dolerá….y sigue soñando….


Cometemos errores constantemente en nuestras elecciones. Errores que nos castigan. Escogemos caminos contradictorios, escogemos caminos incompatibles con quienes nos acompañan o contrarios a nuestra personalidad. Pero, sobre todo, escogemos desconociendo la meta final ¿ Cómo debemos escoger si sabemos que lo que nos guía es nuestra construcción como personas?

Posiblemente el problema no está en la meta, sino en la valentía para alcanzarla. Ojalá la valentía te empuje más allá, ojalá superes el miedo para perseguir sueños, ojalá tu intuición te guíe por buenos caminos y que, finalmente, decidas que vale la pena arriesgarse