No es lo que parece, es petting

“El Petting incluye cualquier actividad del juego sexual: los besos, las caricias, masturbación… todo lo que se quiera hacer, excepto la penetración coital.

[enfemenino.com]

Pues eso, que parece que las modas sexuales no encontraron su techo. El aburrimiento, las ganas de algo distinto o de sumarse a la primera ola que aparece, hacen en este sentido que el PETTING sea una práctica de lo más cool.

Haciendo memoria, bien podríamos identificar a esta práctica (de palabra intraducible) con las que se realizaban antaño, y con su ocasional pareja, en algún portal de viviendas de barrio periférico. Que decir ya de las citas a escondidas en casa de los padres cuando no están, o sino en parques, playas, o donde sea posible para investigar como se suele hacer en los juegos eróticos.

Antes le llamábamos “jugar a médicos”, utilizando el término como eufemismo, y que en realidad se trata de descubrir partes del cuerpo y tocarse sin más. Puede ocurrir que muchas mujeres por pudor u otros motivos no se aventuren a acariciar el cuerpo del hombre, y opten por el petting para masajear o acariciar las piernas. Si aún tiene éste la ropa interior puesta se puede  jugar a subir por los muslos o acariciar la barriga, introduciendo de vez en cuando los dedos hasta tocar su pene o testículos.

Cuando la erección ya es más que evidente dar besos sobre su ropa interior, dar besos por el resto del cuerpo, por los pezones por ejemplo o nuevamente en el cuello. O incluso se puede simular el coito con la ropa puesta, es decir, practicar sexo intercrural. Esta práctica consiste en frotar el pene entre los muslos de la pareja, nalgas, pechos o contra la barriga hasta llegar a la eyaculación.

El petting es, por tanto, una vuelta a la adolescencia, un descubrir sensaciones y experiencias perdidas. También ayuda a que desaparezca la ansiedad por la realización “correcta” del coito y por alcanzar el orgasmo, así como incrementar el conocimiento mutuo sobre lo que a cada uno le gusta o no.

Definitivamente, en toda relación sexual hay que abandonarse a las sensaciones, disfrutando, y haciendo disfrutar de todas las posibles experiencias, y por supuesto del orgasmo si se llega a él. Aunque muchos preferimos saltarnos los juegos de exploración, y optamos por la penetración sexual: porque es simple y sencilla, y como resultado, nos hace ahorrar tiempo y esfuerzo.