Receta para la abstinencia

Dícese de una mujer segura, fina, distraida y poliédrica..por poner un ejemplo de “primera impresión”. Es lo que algunos perciben a lo lejos.. O ¿cuál es tu secreto? Tal vez es lo que como: ensalada de corazones, lo que follo: todo el día en la cama, lo que me cuido: loción de optimismo. Con cuidado, la línea entre la autoconfianza y la prepotencia es muy fina.

En realidad, ahora acabo de salir de un baño de agua fría. Diez minutos, quizás veinte, sumergida en líquido trasparente, absorta de todo y llena de nada. Que cómo dice la gitana de Shakira, “de tanto que tropiezo, ya se como caer”, y remonto en un plis. Que con tanta novedad en redes sociales y avances “created by Steve Jobs”, una ya decide poner el freno al tren del ciberespacio. Me levanto cada mañana para caminar, sentir el suelo, el sol, la brisa..Me acuesto masturbándome, en soledad o de forma clandestina, y sentir un efímero placer. Todo sin interferencias, todo sin interlocutores.


Hoy unicamente quería salir de mi rutina, aunque necesitaba más un abrazo de ese que cruza hasta las piernas, bien dado. Resultan mucho más significativos que cualquier palabra, gesto o relación. Pienso: la única forma física que tiene el ser humano de parar el tiempo, el único punto y seguido entre todo lo que se puede llegar a sentir.