Piruleta de nueces amargas

Grandioso titular del Pais.es: De aperitivo, piruleta de semen de atún rojo de Barbate”, para comentar la visita que han realizado los adalides de la haute cuisine espagnole a tan bonita población gaditana. Arzak y Adriá entre otros, degustaron la receta elaborada con el órgano sexual del atún macho cargado de semen y aderezado con mermelada de cebolla.

Me he roto los cuernos para encontrar una imagen de tan suculento plato. Yo en mi vida he probado otro semen que no fuese el de un macho, hombre, de mi especie… No se ahora en dónde leí eso del sabor de “nueces amargas” del semen humano.


Hablando de productos franceses, lo que me ocurrió hace un semana, una noche que salía sola y sin demasiadas espectativas. Entré al local de Sebas y había un grupo muy animado de gente, formaban un círculo cerrado, o sea, nada que hacer. Estaba a punto de desistir, pero Sebas me animó a entrar a la zona de camas donde había una pareja muy fogosa. Al poco rato se acercó una figura masculina desconocida, me descolocó tanto que pensé en dar por terminada mi visita. “Hay un chico solo. Es francés” – me dijó la encargada.

Al darme la vuelta me topé con él y me preguntó si quería probar el jacuzzi. Pensé que allí podría haber más juego, había más luz. Así que no lo pensé más y me desnude para sumergirme, juntos en el agua. Me acarició con mucha suavidad, jugueteando con mis labios vaginales. Yo puse mi mano sobre la punta de su polla y tiré la piel hacia atrás, dejando al descubierto un reluciente glande. Pasé mis dedos a lo largo de todo su falo y de vez en cuando acariciaba sus testículos. Metió un dedo dentro de mi coño y empezó a masturbarme de una forma muy delicada. Estaba muy caliente y ya me sentía mojada. Entonces decidí pasar a la acción: mientras el permanecía sentado abrí mis nalgas e hice un movimiento insinuante ante su enhiesta polla.

De forma inesperada se incorporó hacia el borde del jacuzzi, levantó sus brazos y colocó sus manos encima de mi cabeza, dirigiendola a su palpitante miembro para que iniciara la felación. Así durante algunos minutos me la fui comiendo sin prisa, alternando la profundidad.Tenía media polla dentro de mi boca y él me presionó un poco con sus manos para que me la metiera más adentro. Yo hice aún más presión sobre él; mis labios apretaban su bajo vientre; y durante cinco segundos me quedé así, con su polla totalmente enterrada y devorada por mi golosa boca.

Yo seguí mamándosela. La tenía completamente dura y muy hinchada, estaba claro que estallaría de un momento a otro. Noté su primer chorro de caliente y espeso semen que llegó directamente a mi garganta. Aunque hice amago de sacar su miembro de mi boca, no me dejó, me sujetaba bien la cabeza. Así hasta vaciarse en tres chorros más, que terminé tragando con gran placer.

– Yo me llamo Pierre ¿y tú?

– Anda, que si… ¡eres francés!