El mito de la Ninfómana

La ninfomanía es un mito del imaginario masculino, tan utilizado para reprimir la sexualidad femenina como para exaltarla en mil fantasías que poco tienen que ver con la realidad: las mujeres hipersexuales son una minoría. Por otro lado, el término “ninfómana” es un recurso que usan la inmensa mayoría de publicistas, escritores y guionistas con ganas de encontrar un buen gancho verbal para vender sus libros, películas o material pornográfico. Esto es algo que detesto ya que el término, coloquialmente hablando, conserva un matiz peyorativo que se usa alegremente en slóganes, pero no es ni de lejos representativo de una realidad.

El sexólogo y psicólogo clínico César Menéndez define la hipersexualidad como una extraña anomalía por la cual la mujer nunca llega a experimentar un orgasmo completo y, por eso, se vuelve insaciable. Es posible que ni sienta placer porque el deseo no proviene de la líbido sino de una falta de afectividad que se pretende llenar obsesivamente con sexo..

Si lo simplificamos, la ninfómana es “alguien capaz de tener más sexo que tú”, lo que le confiere un estatus de zorra aprovechada. Los hombres en su debilidad caen rendidos al deseo de cópula con la mujer hipersexual, pero son incapaces de seguir su ritmo. No me veo en esa tesitura, he tenido épocas de gran apatía sexual… y momentos puntuales en los que he necesitado imperiosamente de al menos tres orgasmos para sentirme satisfecha.


De normal no es algo que me obsesione. Buscando el placer en solitario me encontré, en ocasiones, con una buena simbiosis de cópula…otras veces he sido más egoista, estilo Juan Palomo ” yo me lo quiso, yo me lo como”