Átame, castígame, excítame

Leyendo una referencia sobre la película de Almodóvar “Átame”, parece ser que cuando se proyectó en la gran pantalla (y en la pequeña), a casi nadie se le ocurrió decir que era la cosa más machista, misógina y abominable que se había visto en años. Ni siquiera se movieron las feministas pedorras que se dedican a mirar con lupa los anuncios de la TV, por ver si se encuentran con un remoto matiz sexista o desigualdad de género.


A mi me pareció más typical spanish que otra cosa, que incluso quedaba floja con tanto derramamiento de pasión y colegueo. Una buenas azotainas al estilo Kill Bill, con ese morbillo característico del machoalfismo, hubieran sido demasiado heavys, pero con un resultado más impactante.


Confieso que fantasear con azotes, nalgadas y demás modalidades de spanking, me transforma en una loba sedienta de sexo. Para mí, una buena sesión incluiría:

  • golpes en las nalgas o los muslos con algún instrumento como un látigo, fusta o pala.
  • amarres en las muñecas, tobillos ..etc
  • presión de la mano masculina en pechos, y sobretodo, en el cuello
  • sensación de asfíxia controlada y mucho juego de bocas

No son pautas imprescindibles, no se trata de un manual a seguir, sólo es necesario dar con el momento adecuado.

Ocurrió hace 5 días que fuí a participar en una orgía sexual. Todos los ingredientes para culminar la excitación estaban allí , y él, perturbador, audaz, morboso y juguetón. Con idas y venidas fue aumentando mi deseo. Yo quería morder cada rincón de su cuerpo, pero él, con precisión, me agarró fuerte del cuello y me penetró vaginalmente. Me estaba cogiendo tan salvajemente que no tardó en eyacular…

Llevo 3 días masturbándome con ese recuerdo excitante, tan breve como intenso..


“Átame cuando duerma, desnuda y sedienta de los caramelos de tus besos”.