El video que mató a la estrella del porno

Ayer estaba mi chico investigando la memoria de mi cámara, y descubrió una grabación clandestina en la que aparezco con otro hombre. Yo daba por olvidado ese video que tendrá unos dos años, que no por vergüenza sino porque no estaba destinado a la reproducción, ni a su publicación. La secuencia es corta (lo que da de sí una eyaculación), lo suficiente para cumplir su cometido.

Remontando mi memoria a algo más de siete años, parece ser que la falta de medios relegaba las producciones amateur al rincón más triste y penoso. Ahora, con la evolución y la diversidad de internet es sencillo encontrar imágenes, videos y portales con su caracteristica segmentación. Que si antes las webs XXX mostraban un contenido monotemático, ahora abarcan los gustos más diversos, y es en su formato de secuencia corta dónde se ubican los videos amateurs.

Muchos curiosos se animan a hacer sus grabaciones caseras y comerciarlas en la red. Es un subgénero que crece: el video amateur es tema de inspiración en productoras porno, donde “cámara en mano” se graban secuencias semi-improvisadas, atuendos desaliñados y descuidos estéticos. Nuevos formatos y nuevas caras para este mercado prolífico donde pocas veces conocemos el nombre de los actores de la escena, donde se plasman fantasías de sofá, en el pasillo o en el rellano del patio de vecinos..



Se diría que el negocio del porno ya no tiene estrellas, pero tiene “estrellados” …imágenes efímeras como corto es el momento del climax. Un instante para la eternidad, o lo que dure la tarjeta SD de la cámara.