Contra el Lorealismo

“Soy guapa de la muerte y me merezco lo mejor. Ya llegará mi principe. Animo chicas, seguid esperando!!! que el tiempo está a vuestro favor. Ya se ablandarán los chicos con el tiempo y las arrugas.”

 

 

sombra

~~

Aquí, parafraseando a Risto, para apuntillar esa expresión que se me ha quedado entre la campanilla y la epíglotis: el LOREALISMO. Dicha actitud define a las chicas con complejo de princesas porque ellas lo valen, porque se consideran superiores al resto de los mortales. El divismo sacado a la palestra, como una declaración de intenciones plasmada en una pared impoluta.

Funciona de forma sutil pero interesada: ahí está el proceso de aptitud, el test psicológico, la declaración de la renta, tierras, bueyes, influencias, besamanos… todo únicamente para echar la leche y después enviar al cuerno a los susodichos. Es un esfuerzo colosal, injusto y desproporcionado. Creo que no hay que hacer creer nada a nadie, que la humildad está infravalorada, y que si todos nos merecemos lo mejor antes se debe haber tragado mucho polvo. El del suelo, claro. También se habla de poner el listón muy alto, a ese al que una minoría insignificante alcanza a llegar. Que todo lorealista mantiene esa mentalidad para elevar su ego y sentirse preciado.

Siempre hay palmeros y pagafantas dedicados a alabar estas actitudes, aunque no se vean recompensados. Y si algunos creen acotada esta tendencia al terreno de la seducción, que miren hacia otros ámbitos (sociales, politicos) donde la cara de satisfacción de unos pocos es la podredumbre de otros. Los lorealistas están ahí, como la blanca promesa desteñida en mentira podrida.

En fin, que esto venía a colación del recién instaurado botón de mi blog <clik para la donación>. No por caer en la retórica del “porque Yo lo valgo”, puedes pasar de largo… y si no lo haces que sea por un “porque YO lo merezco”