La puta Vida

Cuando se habla de prostitución, enseguida se nos viene a la cabeza a la típica mujer víctima, que vive en condiciones absolutamente infrahumanas. Es alucinante cuando tecleas estos términos en Google, las primeras entradas sólo hacen referencia al tráfico de mujeres y a la esclavitud sexual. La TV ha hecho mucho daño mostrando una cara de la prostitución que no se corresponde a la realidad. Cuando de tráfico de mujeres se habla el problema es de marginalidad y esclavitud, no definen la actividad de la prostitución. Son sus pozos muertos, nacidos de un mal sistema de alcantarillado.

No os dejeis engañar, nos quieren poner la prostitución como el lado oscuro de la sociedad cuando es algo que nunca desaparecerá por lo necesario que es. En el sexo, todos hemos sido educados en un problema, partiendo de  la culpa antes que de la satisfacción. Se crea miedo antes de enseñar lo que hay que temer. Nada es más temeroso que el desconocimiento.

El modelo de sexualidad dificilmente se modificará (necesidades y demanda), pienso que las propuestas para la “reconversión” de esta actividad es la vía más plausible. No todos estamos capacitados para realizar según que trabajos, así muchas mujeres tampoco lo están para realizar la actividad de puta. Actividad emprendedora, repleta de creatividad, basada en dar placer, que contribuye a la reducción del estrés y tensiones, acepta a los demás incondicionalmente, sin hipocresías y con alto grado de conocimiento de la “condición humana”.



Las prostitutas no tienen miedo al sexo, consiguen desafíar costumbres sexuales. Las prostitutas son realistas. No hay príncipes azules para nadie. Podemos seguir emocionandonos con la idea de un mundo sin comercio sexual. Pero ese mundo, creo muy humildemente pasaría por el respeto profundo a la libertades individuales. Hasta entonces, alguien tiene que tomar el poder, tu propio poder..¿empezamos?