Seducida por un striper

Han pasado dos semanas (creo), seguramente pase más tiempo si es que algún día vuelvo a verle. Un striper que hacía su show en un local fue el detonante de mis fantasías, al menos esa noche.

Yo vestía de negro con gran escote, medias de silicona y zapato de tacón fino. Me concedí la libertad de ir sin ropa interior. Salí del vestidor y mi pareja había desaparecido entre la multitud con unos amigos, así que me quedé mirando el espectáculo desde un rincón. Al cabo de unos minutos pensé que mi chico podría estar en el otro lado de la sala y allí me dirigí. Por lo visto, el striper se percató de mi movimiento y me siguió.

Se colocó delante de mí con el pareo que usaba para su baile erótico, y con un movimiento sexy me hizo acariciar su miembro viril. Miré alrededor imaginando a mi chico mirando, pero no parecía enterado. Me agaché y degusté parte de su físico perfectamente depilado y musculado por donde tocara…levanté mi cabeza y él susurró a mi oido: “te buscaré esta noche”

Hubo un momento que fui sóla a por una copa a la barra, y allí estaba el striper. Me miró fijamente y suavemente acarició mi cintura, al tiempo que lamentó no poder permanecer más tiempo. Estaba vestido para salir del local. Se despidió con un dulce beso y ninguna petición…dejando el deseo instalado en mi mente. Sueño con encontrar al striper, pero ¡no sé ni su nombre!