Samanta Villar – 21 días delirando

En TV, la memoria a corto plazo es efímera y los espectadores nos olvidamos pronto de los chascos. El programa 21 días no ha hecho sino defraudar expectativas una y otra vez, pero eso no afecta demasiado a su credibilidad.

Si, el slogan reza “no es lo mismo contarlo que vivirlo”, y sin embargo, el capítulo titulado 21 DIAS EN LA INDUSTRIA DEL PORNO (emitido la noche del 25 de enero), era basicamente para contarlo. La promo ha sido una vil artimaña para hacer creer a los espectadores que iban a ver a Samanta Villar haciendo porno. Pero no, el engaño servido en caliente. Samanta unicamente se situó en su papel de reportera y cámara en mano nos mostró su peculiar visión de las cosas. En este programa llegó a comerse un plátano, y hasta en eso nos engañó porque se trataba de una banana.



El ombliguismo de Samanta Villar la lleva a exponer sus argumentos de modo que sean la única verdad existente. Una verdad que roza el delirio, los de la reportera con sus monólogos cargados de prejuicios. Su opinión es el punto desde donde se mueve el programa que en esta ocasión sólo ha servido para conocer como la web de Torbe ( putalocura.com) ha doblado visitas e ingresos. Bien por ello, mal por la industria del porno que ha quedado retratada como submundo en un medio como la TV, que desprecia, demoniza y abrillanta prejuicios.

Samanta Villar, dar testimonio de las cosas es muy sencillo, otra cosa es vivir las experiencias poniendote en la piel de los protagonistas. No, no es lo mismo vivir el día a día que hacer un programa en 21 días, con las espaldas cubiertas y la nómina todos los meses.