Textosterona

Sólo soy feliz cuando siento el impulso irremediable de saciar mi deseo sexual con otra hembra.
Sentir ese morbo, ese sudor frío, esa calentura que sube desde el fondo de mis entrañas………hace que me sienta vivo!!
En realidad, ésta sociedad, cada vez me lo pone más fácil…..la gente cada vez es más libidinosa, y menos exigente con sus responsabilidades y creencias.
La verdad es que éste impulso irremediable por apropiarme del sexo ajeno, lo tengo grabado a fuego desde que era muy joven, como una impronta. Pero esa es otra historia, que ya te contaré.
Cierto es, que la edad pasa factura, la fuerza con la que me dominaba ese deseo está en decremento.
Pero aún sigue latente en mi interior, y ayer sin ir más lejos lo puede comprobar…. deja que te lo cuente….
Tuve un arrebato de lujuria con la chica con la que hagos pinitos ahora mismo, la cual me estuve beneficiando durante más de media hora, pero con tan mala suerte que yo no conseguía llegar al orgasmo. En un momento dado ella me apartó reprochándome que ya no podía más. Me duché aún con el miembro palpitante….y me marché.
En el camino que va desde su casa a la mía, unos 30 minutos, realicé unas 7 u 8 consultas a mi agenda sexual. Pero claro, lunes santo…..nadie disponible, y la necesidad de saciar el animal que llevaba dentro me nublaba la mente. Ya no podía esperar….
Fué llegar a casa, me encerré en el baño con el portatil, y no tardé ni un minuto en derramar todo mi zumo de vida en el suelo….buff, vaya calentón llevaba….hacía tiempo que no soltaba tanta cantidad.
El animal que llevo dentro creo que ha vuelto a despertar…
Total, que noto…… sé,……intuyo, que voy a volver a las andadas…..
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hbs

Este era el mensaje que me dejaba un lector pidiendome consejo. Mi respuesta de entonces fue demasiado virtuosa y ahora, en la distancia, me siento hasta identificada con el texto.

Si hay una pulsión irrefrenable esa es la de nuestro instinto animal regido por las hormonas, no tiene sentido racionalizar conductas. Como el chico del mail, mis arrebatos suelen trasformarme en una gata en celo. No me veo como una mujer desaforada y sedienta de sexo, pero si que tengo ese momento “testosterona”