Disertación en Yin Yang

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La doctrina del Yin Yang es uno de los productos más geniales de la metafísica china, muchas veces malinterpretada en occidente. Vivimos en una época Yang, en la que los valores identificados como masculinos y la búsqueda del éxito se exaltan en todos los terrenos. No se nos educa para que simplemente nos “cultivemos” y cerramos los ojos ante el fracaso, la enfermedad, la soledad, la conciencia de las propias limitaciones….todo lo que <<no es noticia>> pues distraen de la zanahoria prometida que cuelga un poco más allá.

La filosofía del yin y el yang es lo que mejor ha expresado ese equilibrio inestable entre dos términos contrarios, que se necesitan mutuamente…y mientras nuestra cultura está hecha de principios y fines, los orientales se basan más en esta doctrina, el yin y el yang, el fluir que ilustra el movimiento y donde nada acaba. Todo fluye, y cuando alcanza un máximo, éste máximo ya contiene en si mismo su opuesto.

Son principios polares complementarios, más que opuestos, y sólo el desequilibrio conduce a la falta de armonía y a la disfunción. Es dificil hacer un análisis subjetivo… y si hay una falta de yin (receptividad espiritual), y tal vez exceso de yang (etiquetaje racional), que varía en función del estado anímico. Somos como monedas con dos caras que giran sobre si mismas, al menos esta analogía es más cercana.