Hasta el pezón

alc

Regresé de mi viaje, más que placer ha sido de dolor. Me ha dolido el cuerpo como nunca, mis piernas han acusado todo el esfuerzo exigido de caminar por caminar…que no importa el destino “lo que importa es el viaje”. Suerte de los analgésicos, suerte de los vinos que tomé, ellos me dieron serenidad para no gritar de dolor y para no pensar en el camino.

No nos engañemos, la vida entera es fracasar. Espabilamos gracias a morder el polvo, comernos los “yo nunca”, aguantar unos cuantos ” ya te lo dije”. Caerse una y otra vez, que bien mirado algo que te acompaña un trozo del camino ni siquiera podría considerarse fracaso y que incluso enorgullecerse de los fracasos puede ser el principio de próximos triunfos. Es la equivocación, la caída, el cortarse, un sufrir, un mirar, un reflexionar, una cura ..la mejor oportunidad para volver a construir algo mejor que lo anterior.

Hoy retomo mi periplo de post delirantes en un mar efervescente de partículas virtuales. Físicamente estoy entera, pero tan dolorida que me duele hasta el pezón.