Extrem

Comienza por sus manos, un buen nudo sujetándolas a la espalda, para que no entorpezcan. Un nudo tenaz, alrededor de sus muñecas de niña. A partir de aquí, hay cuerda para dar una y mil vueltas. Subiendo por sus brazos, atándolos muy apretados entre sí. Una vuelta alrededor de su cuello, sin apretar hasta la asfixia, sólo suficiente para hacer más difícil su liberación. La cuerda baja por su vientre, da una vuelta a su cintura y sube hasta sus pechos. Estos no se escapan. La cuerda los rodea fuertemente, estrangulándolos hasta que son dos grandes frutas colgantes, a punto de estallar la camisa que las envuelve. Al principio la presa se queja porque duele, pero al rato el dolor se convierte en presión, la presión en calor y el calor en deseo…

bondage

Podría ser el preludio de un relato “BDSM” pero no, no está encaminado a ilustrar una experiencia vivida, entre morbosa y excitante, entre sexual y erótica…es un sentimiento de impotencia el que me ha invadido estos días porque no he podido acceder al blog para actualizar.

No quiero saber el porque, ni el culpable, ni quiero cuestionar la resolución de que  la IP que vierte varios blogs de WordPress haya sido objeto de bloqueo/censura. Hoy por fín he entrado y escribo con la determinación de cambiar de operador  de internet.

No se puede ir matando moscas a cañonazos señores de Jazztel. Au revoir.